SERMÓN DEL DOMINGO XII DESPUÉS DE PENTECOSTÉS – P. TRINCADO

15 de agosto de 2018

 

 

Preguntó, entonces, el doctor de la ley ¿pero quién es mi prójimo? El doctor de la ley, en su soberbia, no creía que hubiera alguien que pudiera ser su prójimo o próximo (esto es, cercano), porque pensaba que nadie podía compararse con él en cuanto a la justicia o santidad. Demostraba, con esta pregunta, carecer de amor al prójimo; y en consecuencia, también de amor a Dios, porque el que no ama al hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve (1Jn 4, 20). En lo que sigue, Cristo le enseña a no pensar que, por ser justo, no tiene prójimos. Como si le dijera: todos los hombres te son próximos, son tus prójimos. Hazte tú, pues, próximo a ellos por la caridad: ayúdales y cuida de ellos. Y a este fin dijo la conocida parábola del samaritano.

 

Entonces dijo Jesús: un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó. Este hombre, según San Agustín,  representa a Adán y a todo el género humano. Jerusalén, que quiere decir “ciudad de la paz”, representa el paraíso, de cuya felicidad había Adán caído. Jericó quiere decir luna, y significa nuestra mortalidad (causada por el pecado original), porque ella, en sus fases, parece nacer, crecer, envejecer y morir. Jericó está en los valles, mientras Jerusalén está en las alturas. Bajaba, pues, el hombre de las alturas al valle cuando fue asaltado (San Basilio).

 

Y cayó en manos de unos ladrones, los cuales le despojaron, y después de haberlo herido, lo dejaron medio muerto, y se fueron. Esos ladrones son los demonios, en manos de los que no hubiera caído el hombre de no ponerse en ocasión al apartarse de los mandamientos de Dios (San Ambrosio). Despojaron al hombre de la inocencia y lo hirieron, incapacitándolo para el buen uso de su libre albedrío. Y nosotros estamos aún más heridos porque al pecado original, que hemos contraído, añadimos muchos pecados personales (San Agustín).

 

Y cubriéndolo de llagas (o sea, inclinándolo al pecado), lo dejaron medio muerto, y quedó tendido, porque no tenía fuerzas para levantarse por sí mismo, sino que necesitaba un médico que lo sanara, esto es, a Cristo (San Agustín).

 

Y sucedió que pasaba por el mismo camino un sacerdote, y, viéndole, siguió de largo. Y también un levita, llegando cerca de aquel lugar, lo vio y pasó también de largo. El sacerdote y el levita representan dos tiempos: el sacerdote es el tiempo de la ley, por la cual se instituyeron el sacerdocio judaico y los sacrificios; el levita es el tiempo de los profetas. En ninguno de los dos pudo curarse la humanidad, porque la ley daba a conocer los pecados pero no los perdonaba (San Agustín) y los profetas anunciaban al Mesías Redentor pero no lo hacían presente.

 

Pero un samaritano, que iba de camino, pasó cerca, y cuando le vio, tuvo compasión de él. El hombre herido era israelita; y el sacerdote y el levita que pasaron cerca de él eran sus prójimos por la raza o la sangre, pero un samaritano, enemigo despreciado y lejano por la raza, fue próximo por la misericordia. Ese samaritano que bajaba por el camino representa a Nuestro Señor Jesucristo que bajó del Cielo (Jn 3,13), porque samaritano quiere decir custodio o guardián.

 

Y acercándosele, le vendó las heridas, y puso en ellas aceite y vino. El vendaje de las heridas representa la represión de los pecadores. El vino es el rigor de su justicia y el óleo la suavidad de la misericordia. O según otra interpretación, para perdonar nuestros pecados, Cristo derramó sobre nuestras almas heridas el vino (la sangre de su pasión), y para santificarnos derramó el óleo de sus Sacramentos.

 

Y poniéndole sobre su animal, lo llevó a una posada, y lo cuidó. Cristo carga nuestros pecados y sufre por nosotros (Is 53). La Iglesia es el hospedaje o posada en el camino de la vida, que acoge a todos los que vienen a ella cansados del viaje, y donde, dejando la carga de muchos pecados por el sacramento de la Penitencia, el viajero fatigado descansa y después cobra fuerzas con el alimento de la comunión Eucarística.

 

Y al otro día sacó dos denarios y los dio al posadero, y le dijo: cuídamelo, y yo te devolveré lo que gastes de más cuando vuelva. Cristo Samaritano no podía permanecer mucho tiempo en la tierra, debía volver al lugar de donde había bajado. Los dos denarios son los dos preceptos de la caridad (amor a Dios y amor al prójimo) que recibieron los apóstoles (San Agustín). Bienaventurado -dice San Ambrosio- el hospedero que puede curar las heridas de otro y a quien dice Jesús: y cuanto gastes de más, te lo daré cuando vuelvaes decir, en el día del juicio final.

 

Una vez dicho todo esto, pregunta Nuestro Señor al doctor de la ley: ¿Cuál de estos tres te parece que fue el prójimo de aquél que cayó en manos de los ladrones? Aquél que usó con él de misericordia, respondió el doctor. Y Jesús le dijo: Ve y haz tú lo mismo. Luego, nuestro prójimo es aquél a quien debemos prestar ayuda y misericordia, quien quiera que sea. De lo cual se sigue que aquél de quien debemos recibir ayuda y misericordia es también nuestro prójimo; pues la palabra prójimo indica una relación: ninguno es prójimo sin reciprocidad, de dos se dice que son próximos o lejanos. Y a nadie debe negarse la caridad, pues dice el Señor: haced bien a los que os aborrecen (Mt 5,44) (San Agustín). Ve y haz tú lo mismo. Si ves alguno abatido o caído, equivocado, lejos de la verdad, gran pecador, lejos de Dios -explica San Juan Crisóstomo-; no digas: “es un necio”, sino que, si necesita auxilio, no dudes ni pases de largo; tiene derecho a tu ayuda, cualquiera que sea el daño que le haya sobrevenido.

 

Vayamos y hagamos lo mismo, estimados fieles. Actuemos como hijos de Dios y no como hijos de Caín y del diablo: cuando Dios le preguntó dónde estaba Abel, Caín respondió: no sé, ¿acaso soy yo el guardián de mi hermano? (Gen 4, 9). Cristo vino a enseñarnos que, verdaderamente, todos somos guardianes o protectores o samaritanos, unos de otros y Cristo de todos. La Iglesia es ese samaritano respecto de todos los hombres, porque todos nacemos medio muertos. Y los tradicionalistas somos ese samaritano respecto de todos nuestros hermanos engañados, robados y heridos por esos lobos con piel de oveja que son los herejes modernistas.

 

Permítanme aquí un paréntesis. Cuidado con el calificativo de “modernistas”. No miremos con desdén al resto de los católicos, a los que solemos llamar modernistas a secas, pues, en su inmensa mayoría, son víctimas de los salteadores que los despojan de la verdadera fe. Cuidado, porque esos, muchas veces, muchísimas, son eso: víctimas, no victimarios. No son los asaltantes de la parábola, sino el hombre asaltado. Pensemos, por ejemplo, en el inmenso bien espiritual que, en su gran simplicidad, con sus fervorosas oraciones hacen esas ancianas “modernistas”, devotas verdaderas del Rosario, infaltables en las Parroquias; pensemos en esas monjas “modernistas” de clausura que, pese a la Misa Nueva y a las malas prédicas, viven enteramente crucificadas por causa de su caridad ardentísima. Pensemos en esos Sacerdotes y laicos que se esfuerzan sinceramente por alcanzar la santidad, a pesar de tener que respirar cada día el humo liberal que ha entrado en el templo mediante la grieta excavada desde dentro por una Jerarquía de traidores. Cuidado con el desprecio del prójimo: no nos vaya a suceder que estemos haciendo a veces la oración del fariseo: te doy gracias, Señor, porque no soy como los demás hombres, ni como esos estúpidos e ignorantes modernistas de las Parroquias. Cuidado: peor que ser hereje material modernista es ser un orgulloso tradicionalista, porque Dios resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes (1 Pe 5, 5). Cuidado con la soberbia. El orgullo farisaico es la gran tentación de los tradicionalistas. Los fariseos fueron los descendientes de los asideos, esos mártires y héroes tradicionalistas que combatieron a las órdenes de los Macabeos. Cuidado con la soberbia. A esos que parecen vivir de diatribas y discusiones, habría que preguntarles qué es más importante: si tener razón o tener caridad. Si los tradicionalistas tenemos la verdad, es por un regalo, por una gracia de Dios. Pero la luz de la fe verdadera es para iluminar a los hombres en orden a la salvación eterna, no para querer deslumbrarlos haciendo gala de conocimientos, ni para aplastarlos.

 

Estimados fieles: Dios nos haga caritativos y humildes. Ciertamente, los tradicionalistas debemos ser el buen samaritano especialmente para con todas las pobres ovejas asaltadas y heridas por esos ministros del diablo que les dan a beber el veneno liberal y modernista. Estos últimos se comportan como los ladrones de la parábola, aunque de modo mucho más criminal que el Sacerdote y el levita, que pecaron sólo por omisión. Estos ladrones son la Jerarquía liberal que objetivamente despoja y asesina a las almas desde esa verdadera emboscada que fue el Vaticano II. Y con estos envenenadores de las almas no cabe buscar cooperación ni concordia alguna, ni menos aceptar la posibilidad de someterse un día a su poder destructor. Si el samaritano hubiera pretendido ponerse a las órdenes de los ladrones, no habría hecho con eso un acto de caridad, sino la mayor insensatez imaginable. Y habría terminado robando o robado y medio muerto él también. La primera caridad es la verdad. En el caso de los tradicionalistas, la primera caridad está en conservar a salvo el alimento saludable de las almas, el tesoro divino de la fe católica, la Verdad, esa Verdad que un día volverá a resplandecer en la Iglesia porque las puertas del Infierno no prevalecerán (Mt 16, 18).

 

Que por la intercesión de la Santísima Virgen, Dios nos conceda la humilde caridad fraterna.

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Nota: las citas de los Santos Padres han sido tomadas de la Catena Aurea de Santo Tomás de Aquino.

 

FUENTE:

http://nonpossumus-vcr.blogspot.com/2018/08/sermon-del-domingo-xii-despues-de.html

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…unas declaraciones de Bergoglio… hechas en junio de 2016…sobre la inmigración…

12 de agosto de 2018

NOTA DE FUEGOFRIO:
Con fecha de hoy 12 de agosto de 2018, ALERTA DIGITAL publica una información sobre la entrevista que el papa Bergoglio hizo al diario francés LA CROIX en 3o de junio de 2016:

Entrevista de Guillaume Goubert y Sébastien Maillard – La Croix (en Roma) , le 30/06/2016 à 12h16

El papa Francisco ha concedido al diario francés La Croix una entrevista de más de una hora. El encuentro tuvo lugar en el Vaticano, en la Casa de Santa Marta, el pasado lunes 9 de mayo de 2016.
«El deber del cristianismo hacia Europa es el de servicio»
«Hay que integrar a los migrantes»
Santidad, en vuestros discursos sobre Europa evocáis las raíces del continente; sin embargo, nunca las calificáis de cristianas. Definís más bien la identidad europea como dinámica y multicultural. En vuestra opinión, ¿la expresión raíces cristianas es inadecuada para Europa?
Papa Francisco: Hay que hablar de raíces, en plural, pues hay muchas más de una. En ese sentido, cuando oigo hablar de las raíces cristianas de Europa, a veces temo el tono que se emplea, que puede ser vengativo o triunfalista. Entonces se convierte en colonialismo. Juan Pablo II hablaba de ellas con un tono tranquilo. Sí, Europa tiene raíces cristianas. El cristianismo tiene el deber de regarlas, pero con espíritu de servicio, como en el lavatorio de los pies. El deber del cristianismo hacia Europa es el de servicio. Erich Przywara, gran maestro de Romano Guardini y de Hans Urs von Balthasar, nos lo enseña: la aportación del cristianismo a la cultura es la de Cristo con el lavatorio de los pies, es decir, el servicio y el don de la vida. Y no debe ser una aportación colonialista.
Fue muy contundente vuestro gesto de traer a Roma a los refugiados de Lesbos el pasado 16 de abril. Pero, ¿Europa puede acoger a tantos migrantes?
Papa Francisco: Es una pregunta pertinente y responsable, porque no se pueden abrir las puertas de par en par de forma irracional. Pero la cuestión de fondo es por qué hay tantos migrantes hoy. Cuando fui a Lampedusa, hace tres años, este fenómeno estaba empezando. El problema inicial son las guerras en Oriente Medio y en África y el subdesarrollo del continente africano, que provoca las hambrunas. Si hay guerras, es porque hay fabricantes de armas –lo que se puede justificar por la defensa– y, sobre todo, porque hay traficantes de armas. Si hay tanto paro, es por la falta de inversiones que procuren trabajo, tan necesarias en África. Se pone de relieve, más ampliamente, la cuestión de un sistema económico mundial que ha caído en la idolatría del dinero. Más del 80% de la riqueza de la humanidad está en manos del 16% de la población. Un mercado completamente libre no funciona. El mercado en sí es buena cosa pero necesita, como punto de apoyo, de un tercero, el Estado, para controlarlo y equilibrarlo. Es lo que se llama la economía social de mercado.
Volvamos a los migrantes. La peor forma de acogerlos es recluirlos en guetos, cuando lo que hace falta es integrarlos. En Bruselas, los terroristas eran belgas, hijos de migrantes, pero procedían de un gueto. En Londres, el nuevo alcalde (Sadiq Khan, hijo de paquistaníes y musulmán, NDLR), prestó juramento en una catedral y, sin duda, será recibido por la reina. Eso muestra la importancia que tiene para Europa la capacidad de integrar. Pienso en Gregorio el Grande (papa de 590 a 604, NDLR) quien negoció con los entonces llamados bárbaros, que se integraron de inmediato. Esta integración es aún más necesaria hoy que Europa padece un grave problema de natalidad negativa, en razón de una búsqueda egoísta del bienestar. Se perpetúa un vacío demográfico. En Francia, de todos modos, gracias a la política familiar, esta tendencia se ha atenuado.
El temor a acoger migrantes se nutre, en parte, del miedo al islam. ¿Está justificado, en vuestra opinión, el miedo que suscita esta religión en Europa?
Papa Francisco: No creo que haya un miedo al islam como tal, sino a Daesh y a su guerra de conquista, extraída en parte del islam. La idea de conquista es inherente al alma del islam, es verdad. Pero se podría interpretar con la misma idea de conquista el final del Evangelio de Mateo, en el que Jesús envía a sus discípulos a todas las naciones.
Ante el actual terrorismo islamista, convendría preguntarse por la manera en que se ha exportado un modelo de democracia demasiado occidental en países donde había un poder fuerte, como en Irak. O en Libia, de estructura tribal. No es posible avanzar sin tener en cuenta esta cultura. Como decía un libio hace algún tiempo: «antes teníamos un Gadafi; ahora tenemos 50». En el fondo, la coexistencia entre cristianos y musulmanes es posible. Vengo de un país donde cohabitan en buena armonía. Los musulmanes allí veneran a la Virgen María y a San Jorge. En un país africano me contaron que, con motivo del Jubileo de la Misericordia, los musulmanes hacen largas colas en la catedral para pasar por la puerta santa y rezar a la Virgen María. En África central, antes de la guerra, cristianos y musulmanes vivían juntos y hoy deben aprender de nuevo a hacerlo. El Líbano también muestra que eso es posible.
«Un Estado debe ser laico»
La importancia del islam hoy en Francia, así como el anclaje histórico cristiano del país, ponen de relieve de forma recurrente la cuestión del lugar de las religiones en el espacio público. ¿Qué es, desde vuestro punto de vista, una buena laicidad?
Papa Francisco: Un Estado debe ser laico. Los estados confesionales acaban mal. Van contra la Historia. Creo que una laicidad acompañada de una ley sólida que garantice la libertad religiosa ofrece un marco para avanzar. Todos somos iguales, como hijos de Dios o con nuestra dignidad personal. Pero cada cual debe tener la libertad de exteriorizar su propia fe. Si una mujer musulmana quiere llevar el velo, debe poder hacerlo. Igual que si un católico decide llevar una cruz. Hay que tener la posibilidad de profesar la propia fe, no al margen, sino en el seno de la cultura. En este sentido, la pequeña crítica que dirigiría a Francia es la exageración de la laicidad. Proviene de una manera de considerar las religiones como subcultura, no como una cultura completa. Me temo que esta aproximación, que se entiende por la herencia del Siglo de las Luces, persiste en este momento. Francia debería dar un paso adelante en este tema y aceptar que la apertura a la trascendencia es un derecho para todos.
En este marco laico, ¿cómo deberían defender los católicos sus preocupaciones sobre temas sociales como la eutanasia o el matrimonio entre personas del mismo sexo?
Papa Francisco: Estos temas hay que discutirlos, argumentarlos y razonarlos en el Parlamento. Así crece una sociedad. Y una vez que se ha votado la ley, el Estado debe respetar las conciencias. En cada estructura jurídica, la objeción de conciencia debe estar presente, porque es un derecho humano. También para un funcionario del gobierno, que es un ser humano. El Estado también debe respetar las críticas.
Eso es la verdadera laicidad. No se pueden barrer los argumentos de los católicos diciéndoles: «habláis como un sacerdote». No, se apoyan en el pensamiento cristiano, que Francia ha desarrollado de forma admirable.
¿Qué representa Francia para vuestra Santidad?
Papa Francisco: (en francés) La fille aînée de l’Église… mais pas la plus fidèle ! [La hija mayor de la Iglesia… ¡aunque no la más fiel! NDLT] (risas). En los años 1950 también se decía: «Francia, país de misión». En este sentido, es una periferia que hay que evangelizar. Pero hay que ser justos con Francia. La Iglesia francesa tiene capacidad creativa. Francia también es una tierra de grandes santos, de grandes pensadores: Jean Guitton, Maurice Blondel, Emmanuel Lévinas –que no era católico–, Jacques Maritain… Pienso también en la profundidad de la literatura.
Aprecio también el modo en que la cultura francesa ha impregnado la espiritualidad jesuita, comparada con la corriente española, más ascética. La corriente francesa, que comenzó con Pierre Favre, le da otro sabor por su insistencia en el discernimiento del espíritu; con los grandes espirituales franceses: Louis Lallemand, Jean-Pierre de Caussade, y con los grandes teólogos franceses que han ayudado tanto a la Compañía de Jesús: Henri de Lubac y Michel de Certeau. Estos dos últimos me gustan mucho: dos jesuitas creativos. En definitiva, lo que me fascina de Francia es, por un lado, esa laicidad exagerada y, por otro, tantos grandes santos
¿Cuál es el o la que preferís?
Papa Francisco: Santa Teresa de Lisieux.
Habéis prometido una visita a Francia. ¿Cuándo creéis que ese viaje podría ser factible?
Papa Francisco: He recibido hace poco una carta de invitación del Presidente François Hollande. También me ha invitado la Conferencia episcopal. No sé cuándo tendrá lugar ese viaje, porque el año próximo es electoral en Francia y, en general, es costumbre de la Santa Sede no realizar tales desplazamientos en este periodo. El año pasado surgieron algunas hipótesis acerca del viaje, incluyendo el paso por París y sus suburbios, por Lourdes y por una ciudad que nunca haya visitado ningún papa, como Marsella, por ejemplo, que representa una puerta abierta al mundo.
La Iglesia en Francia conoce una grave crisis de vocaciones sacerdotales. ¿Qué se puede hacer hoy con tan pocos sacerdotes?
Papa Francisco: Corea ofrece un ejemplo histórico. Este país fue evangelizado por misioneros llegados de China que se marcharon enseguida. Después, durante dos siglos, Corea fue evangelizada por laicos. Es una tierra de santos y de mártires que hoy cuenta con una Iglesia fuerte. No hacen falta sacerdotes, necesariamente, para evangelizar. El bautismo da la fuerza para evangelizar. Y el Espíritu Santo, recibido en el bautismo, empuja hacia el exterior, a transmitir el mensaje cristiano con coraje y paciencia.
El Espíritu Santo es el protagonista de lo que hace la Iglesia, su motor. Hay demasiados cristianos que lo ignoran. Un peligro, a la inversa, para la Iglesia es el clericalismo. Es un pecado que se comete entre dos, ¡como el tango! Los curas quieren clericalizar a los laicos y los laicos quieren ser clericalizados, por comodidad. En Buenos Aires he conocido a muchos curas buenos que, viendo a un laico capaz, pensaban de inmediato: «hagamos de él un diácono». No. Debe seguir siendo laico. El clericalismo es particularmente importante en América Latina. La piedad popular es fuerte, precisamente, porque es la única iniciativa de los laicos que no es clerical. Y los clérigos siguen sin comprenderla.
La Iglesia en Francia, en particular en Lyon, está sacudida por escándalos de pedofilia que se remontan al pasado. ¿Qué se debe hacer ante esta situación?
Papa Francisco: Es cierto que no es fácil juzgar los hechos después de décadas, en otro contexto. La realidad no siempre es clara. Pero para la Iglesia, en este terreno, no puede haber prescripción. Con esos abusos, un sacerdote que tiene la vocación de conducir hacia Dios a un niño lo destruye. Esparce el mal, el resentimiento, el dolor. Como dijo Benedicto XVI, la tolerancia debe ser cero. Según los elementos de los que dispongo, creo que en Lyon el cardenal Barbarin ha tomado las medidas que se imponían, que se ha hecho cargo correctamente del asunto. Es valiente, creativo, un misionero. Ahora debemos esperar la continuación del proceso ante la justicia civil.
Así pues, ¿el cardenal Barbarin no debe dimitir?
Papa Francisco: No. Sería un contrasentido. Veremos lo que ocurre tras la conclusión del proceso, pero ahora sería reconocerse culpable.
«Todos salimos diferentes del Sínodo»
Recibisteis el pasado 1 de abril a Monseñor Bernard Fellay, superior general de la Fraternidad sacerdotal San Pío X. ¿Se está considerando de nuevo la reintegración de los lefebvristas en la Iglesia?
Papa Francisco: Siempre he hablado con ellos en Buenos Aires. Me saludaban, me pedían la bendición de rodillas. Se dicen católicos y aman la Iglesia. Monseñor Fellay es un hombre con quien se puede dialogar. No es el caso de otros elementos un poco extraños, como Monseñor Williamson, u otros que se han radicalizado. Pienso, como lo formulé en Argentina, que son católicos en camino hacia la plena comunión. Durante este Año de la Misericordia, me ha parecido que debía autorizar a sus confesores a perdonar el pecado de aborto y me han agradecido ese gesto. Antes, Benedicto XVI, a quien respetan mucho, había liberalizado la misa según el rito tridentino. El diálogo está abierto, estamos haciendo un buen trabajo.
¿Estaríais en disposición de concederles un estatuto de prelatura personal?
Papa Francisco: Sería una solución posible, pero antes hay que establecer un acuerdo fundamental con ellos. El concilio Vaticano II tiene su valor. Avanzamos lentamente, con paciencia.
Habéis convocado dos Sínodos sobre la familia. ¿Ha cambiado este largo proceso la Iglesia, desde vuestro punto de vista?
Papa Francisco: Es un proceso que empezó con el consistorio (de febrero de 2014, NDLR) introducido por el cardenal Kasper, antes de un Sínodo extraordinario en octubre del mismo año, seguido de un año de reflexión y de un Sínodo ordinario. Creo que todos hemos salido de ese proceso diferentes de cuando entramos en él. Yo también. En la exhortación postsinodal (Amoris laetitia, abril 2016, NDLR), traté de respetar al máximo el Sínodo. No encontraréis precisiones canónicas sobre lo que se puede o no se puede hacer. Es una reflexión serena, pacífica, sobre la belleza del amor, cómo educar a los hijos, prepararse para el matrimonio… Da valor a las responsabilidades, que podrían estar acompañadas por el Consejo pontifical para los laicos, en forma de líneas directrices.
Más allá de este proceso, debemos pensar en la verdadera sinodalidad, al menos en lo que significa la sinodalidad católica. Los obispos están cum Pietro, sub Pietro (con le sucesor de Pedro y bajo el sucesor de Pedro, NDLR). Esto difiere de la sinodalidad ortodoxa y de la de las Iglesias grecocatólicas, en las que el patriarca solo cuenta con su voto. El concilio Vaticano II ofrece un ideal de comunión sinodal y episcopal. Aún hay que conseguir que crezca, también a nivel parroquial, a la luz de lo que se ha prescrito. Aún hay parroquias que no cuentan con un consejo pastoral ni con un consejo de asuntos económicos, a pesar de que están obligadas por el código de derecho canónico. Ese también es un marco de avance de la sinodalidad.
Entrevista de Guillaume Goubert y Sébastien Maillard – La Croix (en Roma)

FUENTE:
https://www.la-croix.com/Religion/Pape/Entrevista-papa-Francisco-La-Croix-texto-completo-2016-06-30-1200772578

VERSIÓN ORIGINAL EN FRANCES:
https://www.la-croix.com/Religion/Pape/INTERVIEW-Pope-Francis-2016-05-17-1200760633

Le pape François a accordé à « La Croix » un entretien de plus d’une heure qui s’est tenu au Vatican, à la résidence Sainte-Marthe, le lundi 9 mai.
De nombreux thèmes ont été abordés : les racines chrétiennes de l’Europe, les migrations, l’islam, la laïcité, son idée de la France, les scandales de pédophilie.
VERSIóN del BLOG DE LAZARE

5 de agosto de 2018
El Papa Francisco ordena a las mujeres blancas a reproducirse con inmigrantes musulmanes

http://www.blogdelazare.com/2018/06/le-pape-francois-ordonne-aux-femmes-blanches-de-se-reproduire-avec-les-migrants-musulmans.html

El Papa Francisco comparó a Jesucristo con el líder de un culto a la muerte terrorista islámico y sugirió que los misioneros cristianos tienen mucho en común con los miembros del ISIS, durante una gran e impactante entrevista en la que también promovió abiertamente el socialismo y ordenó a las mujeres europeas “criarse” con migrantes musulmanes para contrarrestar el “descenso de las tasas de natalidad”.
“Hoy, no creo que haya temor al Islam como tal, sino al ISIS y su conquista bélica, que en parte se deriva del Islam” , dijo. declaró al periódico francés La Croix . “Es cierto que la idea de la conquista es inherente en el alma del Islam, pero también es posible interpretar el propósito del Evangelio de Mateo, donde Jesús envía a sus discípulos en todas las naciones, términos de la misma idea de conquista “.

El Papa también admitió que no le gusta aprender la historia europea y que “teme” oír sobre las “raíces cristianas de Europa” porque, en su opinión, la historia de la Europa tiene fuertes “pistas colonialistas”.
Fue en este momento de la entrevista que el Papa Francisco llamó a las mujeres europeas a “integrar” a los inmigrantes musulmanes en su población reproduciéndose con ellos y contrarrestando la “tasa de natalidad decreciente” a la que acusa de estar en el origen del egoísmo de los blancos.
“Esta integración es tanto más necesaria hoy porque, siguiendo una búsqueda egoísta de bienestar, Europa enfrenta el grave problema de la caída de las tasas de natalidad” , dijo. “Se está desarrollando un vacío demográfico”.
Las opiniones de Francisco ven tan molesto para los de Sheikh Imam Muhammad Ayed Sheikh, quien dijo que los musulmanes deberían explotar la crisis para que los migrantes se reproducen con los europeos y “conquistar su país”.
“Europa es viejo y decrépito y en la necesidad de fortalecer humana … no están motivados por la compasión hacia el Levante, su gente y refugiados … pronto que las pisoteen, Alá que lega” , a-t- él declaró. “En toda Europa, todos los corazones están entusiasmados por el odio hacia los musulmanes. Les gustaría que estemos muertos, pero han perdido su fertilidad, por lo que están buscando la fertilidad entre nosotros “.
“¡Les daremos fertilidad! ¡Vamos a criar niños con ellos, porque tomaremos su país! ”
El Papa Francisco también promovió abiertamente el socialismo durante la entrevista.
“Un mercado completamente libre no está funcionando “, dijo. “Los mercados en sí mismos son buenos, pero también necesitan un punto de apoyo, un tercero o un estado para monitorearlos y equilibrarlos”.
“En otras palabras, [lo que se necesita es] una economía de mercado social”.
Se estima que solo en el siglo XX, el socialismo y el comunismo dieron como resultado la muerte de al menos 130 millones de personas.
Fuente: Your News Wire , 5 de junio de 2018 – Traducción WorldWorld.cc

https://www.nouvelordremondial.cc/


“La valkiria que cabalgaba con los SS”, una falsificación de la verdadera historia…

12 de agosto de 2018

En FUEGOFRIO” reproducimos este reportaje como ilustración de lo que sigue siendo una muestra de odio a la verdad histórica y a una persona de demostrado honor y aristocracia. Sin embargo esto que sigue es lo que publica “El PAIS” (Madrid, 12 de agosto de 2018):

MUJERES CON HISTORIAS
La valkiria que cabalgaba con los SS
La biografía “no censurada” de Unity Mitford sostiene que la joven aristócrata británica fue amiga de Hitler y protagonizó orgías con oficiales nazis

No diré que las haya oído cabalgar de niño como dicen que lo hizo Wagner (quién si no) pero siempre he tenido, desde que me alcanzan los recuerdos, una debilidad por las valkirias; como por las amazonas: por todas las mujeres salvajes y guerreras, en realidad. Brunilda, Sigrún, Waltraute (que tiene nombre de vino del Rhin), Skuld, Gunnr, Orlinde o Göndul son algunas de esas doncellas sobrenaturales que “asignan la muerte y gobiernan la victoria” y que en la mitología nórdica recogían a los más valientes caídos en la batalla para llevarlos al Valhalla, donde Odín los instalaba en el famoso salón de 540 puertas del Vingölf, a fin de que le echaran una mano cuando llegara el Ragnarök, el fin de los tiempos.
En tiempos modernos, la valkiria más destacable, versiones operísticas al margen, ha sido Valkiria Mitford, la quinta de las seis famosas y aristócratas chicas Mitford, esas celebrities avant la lettre que parecen salidas de la pluma de Evelyn Waugh o Noël Coward y que, en los años treinta, y después, cautivaron la imaginación de los británicos como representación de la más puesta clase alta de su país. Hermana de las célebres Nancy, Diana y Deborah (que se convirtió en duquesa de Devonshire y fue muy amiga y correspondiente de Patrick Leigh Fermor, a su vez amigo mío, lo que me daría una entrada directa con las Mitford, si no fuera porque están ya todas muertas), Unity Valkyrie Freeman-Mitford (1914-1948) -ese era su nombre completo- pareció destinada desde su bautizo, e incluso antes, pues sus padres decían que la habían concebido en la población de Swastika, Ontario, a liarla parda.
Y así lo hizo: presa desde niña de una germanofilia de aúpa, Valkiria (el nombre vino de la amistad de su abuelo con Wagner) se convirtió en una nazi redomada, de un furibundo antisemitismo, y consiguió con veinte añitos no solo llegar a conocer a Hitler sino a entrar a formar parte de su núcleo íntimo de amistades, un grupillo detestable en el que desde luego no desentonaba (no dudaba en denunciar a quien cuestionaba al régimen y se instaló en un piso requisado a un matrimonio judío, redecorándolo mientras ellos estaban aún recogiendo sus cosas). El infame Julius Streicher la dejaba hablar en sus mítines y escribir en su periódico antisemita. Eva Braun le tenía celos.
Yo pensaba que la joven británica, a la que llamaban Bobo, no era más que una excéntrica rebelde, naíf, con poco seso e incluso grave inestabilidad psicológica, que perseguía con su comportamiento de niña bien mala darse notoriedad y escandalizar a su familia y a la sociedad británica (hacía el saludo nazi y gritaba “¡Heil Hitler!” hasta en Chelsea, y afirmaba en público que había que disparar a los judíos). Es verdad que la chica, la oveja negra de las Mitford -aunque resultaron ser unas cuantas-, estuvo muy próxima a Hitler, al que trataba de tú, y que este la apreciaba (a su singular manera de apreciar) y le puso piso, pero me parecía que había mucho de fantasía en lo que contaba de su experiencia, y en lo que se contaba de ella. Tenía a Unity por una valkiria de vía estrecha, vamos.
Sin embargo, tras leer la biografía Hitler’s Valkyrie, the uncensored biography of Unity Mitford (The History Press), del escritor, periodista y director de documentales David R. L. Litchfield, me he quedado patidifuso. El autor, que tuvo acceso a nueva documentación, en parte por razones familiares al haber conocido bien su madre y su abuela a Unity, traza un retrato absolutamente distinto del que yo me había formado de la joven. Mucho más interesante, sin duda.
Explica que de tonta, Unity ni un pelo, e inocente -era una ávida lectora de Blake y tenía un talento sobresaliente para dibujar figuras desnudas copulando (decía que eran “ángeles caídos”)-, menos. De hecho, abre su biografía, dotada de unas estimulantes mala leche e ironía dignas de Truman Capote o de Terenci Moix, y muy bien escrita, con la descripción de una de las orgías que, sostiene, se montaba la valkiria con miembros de las SS, a los que denominaba, familiarmente, storms por Sturmführers, jefes de asalto (!). Litchfield explica cómo Unity lleva a seis SS a su apartamento en el Múnich de preguerra y tras dejar que la aten a la cama rodeada de banderas nazis y le venden los ojos con un brazalete con la cruz gamada, se deja tomar por la escuadra mientras en el gramófono suena el Horst Wessel Lied, el himno icónico nazi. Como se ve, de valkiria estrecha, nada. Parece que estemos en los predios de Salón Kitty o Portero de noche, pero Litchfield asegura que el cuadro erótico de “Sturms (sic) und Drang” que, señala, se repitió muchas veces, es absolutamente real y que fue testigo la hermana de Unity, Diana (otra Mitford parda: también admiraba a Hitler y se casó con Oswald Mosley, el líder del partido nazi británico), que la habría pillado una vez in fraganti. Diana no solo no le reprocharía nada a su hermana menor, sino que también habría tenido amantes de las SS, “aunque de uno en uno”.
La promiscua valkiria, a la que le gustaba uniformarse ella misma de negro, realizaría esos actos como una especie de ceremonia mística de entrega por persona(s) interpuesta(s) a su adorado Führer, Adolf Hitler. El biógrafo afirma que el propio Hitler sabía de esas fiestas con final feliz y se las tomaba como un excitante cumplido. Siempre se ha debatido si Hitler y Unity, que tenía un aspecto de recia y sanota doncella aria de ojos azulísimos, de las que le gustaban al líder nazi, pasaron a mayores (incluso se les acreditó un hijo que hoy correría por Inglaterra). Lichfield no lo cree y opina que la relación se mantuvo en el ámbito de lo platónico-morboso por ambos lados. Para Unity, que veneraba a Hitler, era prácticamente imposible consumar con el que tenía por una divinidad. Mientras que Hitler, aunque le ponían las aristócratas, era consciente de los problemas políticos de hacérselo con una británica, por muy nazi que esta fuera –y menos aún con una que se había llevado a la cama a la mitad del Leibstandarte SS-. Al parecer, hubo sin embargo un momento en que Adolf decidió lanzarse: invitó a Unity a una cita íntima en la cancillería y esta al llegar observó que su amado Führer había dispuesto sobre una mesa una botella de champán.
Finalmente, la relación habría entrado en lo más patológico y “necromántico” al desear ella morir por él y Hitler convencerla de que su misión era hacerle de “valkiria personal”, y esperarlo más allá de la muerte.
La aproximación de Unity a Hitler, que no tuvo nada de banal ni de pose, fue minuciosamente planificada. Tras caer rendida en el multitudinario congreso nazi en Núrenberg, en 1933, en el que la familia Mitford tenía asientos VIP, como para otros parties del partido, lo rondó durante meses en sus lugares favoritos, hasta que por fin él la invitó a su mesa, en la Osteria Bavaria de Múnich, el 9 de febrero de 1935 (“el día más feliz de mi vida”, escribió ella), y empezaron la relación. Se vieron al menos en 140 ocasiones, incluido, claro, el Festival de Bayreuth, al que la invitó él, que tenía buenas entradas.
Unity finalmente se pegó un tiro en la cabeza con una Walther de pequeño calibre, el 3 de septiembre de 1939 en el Englischer Garten de la capital bávara al enterarse de que Gran Bretaña le había declarado la guerra a Alemania. Es curioso cuántas mujeres que rodeaban a Hitler se dispararon: su sobrina Geli, Eva Braun, Magda Goebbels. Unity Valkiria no murió (todo el episodio está rodeado de teorías conspiratorias y rumores) y Hitler arregló que la trasladaran a su país, donde vivió, incomprensiblemente sin ser juzgada por traidora, y ni siquiera investigada, hasta su muerte en 1948, a causa de secuelas de la herida (no sin antes haber seducido la chica a un piloto de la RAF). Parece que la trastornó especialmente la noticia del suicidio de Hitler, al que sintió que le había fallado como su valkiria.
Hay revelaciones en la biografía que me han parecido bastante increíbles, como lo de que Unity perdió la virginidad con su cuñado Mosley sobre una mesa de billar. Pero, desde luego, es sugerente. Lo mejor es que Litchfield les pega un viaje de aquí te espero a los tan esnobs Mitford, especialmente a la madre, Lady Redesdale -una bruja maliciosa que, sostiene, ambicionaba casar a su hija con Hitler-, a los que califica de “la familia fascista número uno de Gran Bretaña”. Asegura que Unity no era una excepción (con Diana), como trataron de hacer creer, sino producto de la forma de pensar de todos ellos (solo se salva la comunista Jessica, la más joven), característica de la aristocracia británica de la época, cuyas retoñas (y retoños) se pirraban por los uniformes de los nazis y lo que había dentro. El antisemitismo era corriente en esa clase, como la idea de higiene racial, aunque, apunta con característica sorna Litchfield, la esterilización de los alcohólicos les habría parecido ir un poco lejos porque los hubiera diezmado.
No es extraño que tras la guerra se quisiera correr un velo de silencio y olvido sobre esa época, y convertir a la valkiria en un patito ideológicamente feo y excéntrico, aunque visto cómo marcaba el paso sería más acertado decir una oca.
PRACTICANDO LA AUTOASFIXIA ERÓTICA CON EL HERMANO DE ‘EL PACIENTE INGLÉS’
Por la estupenda biografía de John Bierman sobre Lászlo Almásy, el personaje real que inspiró la novela y la película El paciente inglés, ya sabía de la relación íntima de Unity Mitford con el hermano mayor del explorador, Janos Almásy, un tipo corrupto y compañero de viaje de los nazis. Pero Litchfield descubre aspectos morbosos de esa relación, como que la valkiria y el castellano de Burg Bernstein (la fortaleza familiar en la frontera entre Austria y Hungría), reputado astrólogo y satanista, oficiaban ritos nigrománticos en el castillo y se entregaban a prácticas sadomasquistas, entre ellas la autoasfixia con un lazo de seda, que Unity denominaba graciosamente “mis jadeos”. La joven británica habría conocido a Janos a raíz de la amistad de este, bisexual, con su hermano Tom, otra joya de los Mitford, también admirador de los nazis y que se negó a luchar contra ellos en Europa, así que lo enviaron a pelear contra los japoneses (lo mató un francotirador en Birmania). Habiendo visitado el castillo Bernstein, doy fe de la extraña atmósfera que se respira –incluso tienen fantasmas acreditados- y de la nutrida biblioteca ocultista. Desgraciadamente, estaba entonces más interesado en el conde Almásy y sus experiencias en el desierto que en las andanzas de su hermano y Unity. A saber qué secretos hubiera podido descubrir aquella larga noche entre los muros de la casa de los Almásy, donde aún debían resonar los jadeos de la valkiria.

FUENTE:
https://elpais.com/cultura/2018/08/11/actualidad/1533993979_082940.html


MI PROFESORA DE BRASIL

9 de agosto de 2018





MI PROFESORA DE BRASIL


Abwehr eines amerikanischen Bomberverbandes (Mai 1944).

22 de julio de 2018


KRIEGSWOCHENSCHAU


BERLIN !, BERLIN !

22 de julio de 2018

Berlín desde 1936 a… 1945 !!!


SUDAFRICA: la decadencia del país que fue el más próspero de Africa

18 de julio de 2018

Por supuesto, con un titular equívoco (“Saqueo a la herencia de Mandela”), el diario “El Mundo” (Madrid, 18 julio 2018 /págs. 20 y 21) publica un reportaje sobre la “corrupción, la segregación, la pobreza y la criminalidad” de la Sudáfrica actual, la que está gobernada por el partido de Nelson Mandela, el “Congreso Nacional Africano”.

El siguiente texto es copia de distintos párrafos del citado reportaje, publicado por Carolina Valdehita:

Cien años después del nacimiento del legendario presidente de Sudáfrica, la corrupción, la segregación, la pobreza y la criminalidad empañan su legado.
CAROLINA VALDEHÍTA
El 14 de febrero Jacob Zuma cedía a las presiones de su partido y anunciaba su dimisión como presidente de Sudáfrica, en un intento desesperado para salvar al Congreso Nacional Africano (CNA) de un nuevo batacazo político como el ocurrido en las elecciones regionales de 2016. Le sucedía Cyril Ramaphosa, un hombre de negocios que se había hecho a sí mismo y que parecía la antítesis de su predecesor, condenado por utilizar casi 23 millones de dólares de fondos públicos para realizar varias reformas en su vivienda privada en la región de Nkandla, y acusado de amiguismo y corrupción generalizadas.

[…] Ramaphosa se erigía así como la única esperanza del CNA para recuperar el status de partido único, en el poder desde 1994.
[…] Otra de las críticas que recibe el legado de Mandela es que Sudáfrica continúa siendo el país del mundo con el mayor número de casos de VIH, que actualmente afecta a 7,1 millones de sudafricanos (un 18,9% de la sociedad). Y no solo eso, tanto los ex presidentes Thabo Mbeki como Jacob Zuma han realizado campañas nefastas para erradicar la enfermedad, tanto negando la persistencia del virus o menospreciando su la facilidad de transmisión.
Es innegable que Sudáfrica es uno de los países más tolerantes y abiertos del continente y el que tiene las ideas más progresistas. Diferentes religiones conviven en armonía, el aborto no está ilegalizado y está permitido el matrimonio entre personas del mismo sexo. Además, es uno de los motores principales del continente y de los más ricos junto a Nigeria y Angola. Sudáfrica es un país industrializado con inversores de todas partes del mundo y con unas infraestructuras dignas de envidiar.
La agrupación de la sociedad es otra de las cuestiones que no lograron solventarse durante la era post apartheid. Los barrios continúan segregados entre blancos, mestizos, negros e inmigrantes y el 60% del capital está controlado por el 10% de la población blanca. Los blancos siguen ocupando los puestos de mayor responsabilidad y cobrando salarios hasta seis veces más elevados que los negros, en su mayoría empleados en el sector servicios y en su mayoría poco participativos en el ocio, disfrutado en su mayoría por blancos, indios y turistas.
La criminalidad sigue siendo un tema preocupante en el país, donde, según fuentes policiales, se sigue cometiendo una media de 50 asesinatos cada día, mientras que organizaciones de mujeres estiman que 3.600 féminas sufren algún tipo de agresión sexual a diario, a pesar de que el gobierno asegura que las violaciones han disminuido un 4,1%. Ramaphosa ha de convencer a las agencias de calificación y a los inversores externos para fomentar el crecimiento económico y reducir el paro, que actualmente está en el 27% oficial, pero cuyas cifras reales son mayores, además de que necesita abordar con urgencia la desigualdad y la pobreza que crean inestabilidad y alejan la inversión.

FUENTE:
http://www.elmundo.es/internacional/2018/07/18/5b476957468aeb90628b4709.html
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COMENTARIOS: (Estos comentarios sólo se publican en la edición digital de “El Mundo”)
mason33
18/07/2018 02:49
Tengo amigos sudafricanos blancos que se marcharon de SUdafrica cuando Mandela tomo el poder y vuelven al pais de vez en cuando por todavie tener familia allí y me cuentan horrores en como ha cambiado todo. Es increible lo que era Sudafrica entonces y como la estan dejando esta gente. Ahora hay mas segregacion que antes mas suciedad, mas criminalidad, mas pobreza, peor educacion. Alguien tiene que tener la culpa o no?

destrozeitor
18/07/2018 05:10
Parece mentira. Un país con la mayor producción de oro y diamantes del mundo. Uranio etc. Donde se hizo el primer trasplante de corazón. Perdido ahora en guerras tribales.
redios6
18/07/2018 08:18
El problema del África negra es que son exageradamente cortoplacistas, no piensan en su futuro más allá de la semana que viene. Y no se me entienda mal, no es un problema de raza, sino cultural. Por eso África siempre ha tenido economia de subsistencia. Seguro que los blancos hicieron cosas muy malas en el pasado, pero si ahora tienen los mejores trabajos y controlan la economía es precisamente porque piensan a largo plazo.
mnavarti
18/07/2018 08:18
Espero que algún día los medios de comunicación saquen la verdad de lo que ha pasado en ese país desde que la ANC llegó al poder. Cambio de blancos por negros en todos los estamentos del estado sin ningún pudor (administraciones, seguridad, política, defensa, etc.) Migración de blancos sudafricanos al resto del mundo por cerrarse la oportunidad en su país. Corrupción de la ANC a unos niveles escandalosos e inimaginables…y así un largo etc. Conocí la Sudáfrica 6 meses antes de que mándela llegara al poder y conozco la de ahora. Está todo igual en infraestructura. Carreteras, puentes, edificios, hospitales, colegios. Es como el tiempo se hubiera detenido en ese año. Cualquier inversión nueva es de ámbito privado. Donde destina la ANC el dinero que recauda??? Y no voy a decir más porque me van a tachar de racista, pero es la realidad.
lewis
18/07/2018 08:34
@mason33 #1 También tengo amigos y conocidos que han abandonado o piensan abandonar el pais. Algunos piensan emigrar a Australia y Nueva Zelanda, otros a Canadá e incluso a Rusia e Ucrania. Ninguno a Europa porque piensan que pasará lo mismo que está pasando en Sud Africa y por norma, en el resto del continente africano. Tomar nota de cómo tratan a los inmigrantes de su mismo color. Pero a los blancos nos llaman racistas.
zoilocua
18/07/2018 09:17
Una de las expresiones más curiosas del paternalismo occidental progre: Todos los problemas de los africanos son responsabilidad del colonialismo (europeo, nunca arabe) aunque se hayan independizado hace 60 años, y el racismo, los prejuicios, el clasismo y la oligarquía solo la ejercen los blancos sobre los negros. La peor consecuencia del colonialismo ha sido dejarles en manos de dirigentes marxistas educados por la izquierda en Paris y Moscú. De eso tardarán aún décadas en recuperarse.
zoilocua
18/07/2018 10:28
El justamente denostado Apartheid fue un error sociopolítico serio, pero de consecuencias humanas y sociales mucho menores que cualquiera de los grandes experimentos comunistas mundiales, indultados con lenidad en nombre de la sublime teoría marxista. Ello no debe hacer olvidar que la Sudáfrica actual es obra de la tenacidad, estoicismo y esfuerzo emprendedor de unos miles de europeos perseguidos, que levantaron en cinco siglos de esfuerzo un país inmensamente próspero. Ellos son TAN AFRICANOS como los zulúes, que fueron parte de una violenta expansión imperial bantú, desde el norte, que conquistó y arrasó a todas las etnias locales y aún hoy las discrimina.

Ebusus
18/07/2018 10:48
Nadie en los medios se quiere acordar de los miles de asesinatos que están teniendo lugar desde hace unos años entre los agricultores blancos en este pais. Ahora les quieren expropiar a la fuerza sin indemnización esas tierras que llevan cinco siglos trabajando. Nadie quiere señalar que los Zulues fueron invasores ellos mismos sobre otros grupos étnicos en Sudafrica. El lema con el que los medios están de acuerdo es el Africa para los negros pero son luego los mismos que niegan una Europa para occidentales.

fredericK24
18/07/2018 11:07
@mason33 #1 la culpa la tienen los negros que han tomado el poder, sudafrica ha pasado de una potencia que enriquece uranio a ser un tercermundista, el blanco construyo un pais al mismo estilo que australia y ahora se ha convertido un un pais africano como el resto del continente, si todavia sobresalen es porque todavia no consiguieron destruir toda la industria e infrastructura, pero van de camino.

fredericK24
18/07/2018 11:11
@mnavarti #6 amigo mio di lo que piensas yo soy negro y recibi educacion de gente blanca, eso me ha ayudado a superar perjuicios, yo conozco sudafrica y los negros que gobiernan desde mandela se han dedicado a destruir un pais que el blanco hizo un paraiso en africa.

sanchopanza
18/07/2018 11:30
¿Nada que decir de los 45 asesinatos diarios, muchos de ellos de granjeros blancos? ¿Nada que decir de la prohibición de que los blancos ocupen determinados puestos de trabajo? ¿Ni de los miles de blancos que ya se han huido a otros países -Australia, Rusia, que les regala tierras para que empiecen de nuevo…-)? No, por supuesto que No. Un recuerdo también a los nigerianos cristianos que están siendo masacrados impunemente por nigerianos de la religión de la paz ante el silencio cómplice de los medios occidentales.
Allan
18/07/2018 12:15
Sudafrica era un pais tan avanzado como Australia y ahora es poco mas que Senegal. Era el productor mundial de combustible limpio a partir de gas natural (SASOL). Las Elites del mundo decidieron hundirlo promocionando a un buen hombre cuyo unico merito fue ser un buen hombre. Todos recordamos los 90 con propaganda diaria contra el mal llamado Appartheid (que en realidad era un documento que acreditaba el origen y lengua del individuo, no una cartilla que convertia en ciudadano de segunda). Hubo una campaña de acomplejamiento sobre el ciudadano Sudafricano que sigue hoy en dia y le les castran a la hora de exigir igualdad. Eso no fue mas que el ensayo previo a lo que esas Elites quieren hacer con Europa en menos tiempo del que creemos, o despertamos, o nos cazaran como estan haciendo con los pocos blancos valientes que quedan en ese agujero
Un_Rebelde_Conservador
18/07/2018 12:36
¿ Por qué no habláis de la huida en masa de blancos por persecución tanto económica como política de parte de la población negra ? ¿ Teméis perder el mito de la convivencia de blancos y negros en sudafrica ? Deberia daros vergüenza.
gus
18/07/2018 18:24
la inmensa mayoría de los negros llegaron a sudafrica después que los blancos, los que estaban de antes eran los bosquimanos y esos no son ni el 15 de la población negra actual, decir que los negros estaban antes es mentir, sobre todo los zulúes llegaron después que los blancos y eran unos crueles invasores.
FUENTE:
http://www.elmundo.es/internacional/2018/07/18/5b476957468aeb90628b4709.html


ISABELA Y EL LIBRO / por Antonio Parra Galindo

14 de junio de 2018

jueves, 14 de junio de 2018

ISABELA Y EL LIBRO

Que España sea una potencia bibliógrafica y una de las naciones donde la imprenta empezó a funcionar con más fuerza se debe a la intuición mesiánica de aquella gran mujer. El libro es garantía de unidad y de libertad.

Desde la institución de la imprenta en 1472 con la publicación de los Sinodales de Aguilafuente reinando Enrique IV hasta la aparición de Internet y de las Redes Sociales c. 2000 media algo más de la mitad de un milenio. Con el cambio de era, extinta la galaxia Guttemberg la humanidad se ha internado en la de MacLuhan.

Se acabó el humanismo sustituido por la comunicación instantánea tiempos muy poco gramáticos y nada retóricos medio mundo dándole al dedito. ¿Inauguración de una cultura ágrafa? Dicen que es el tiempo de la imagen. A decir de los apocalípticos pasó el Tiempo del Padre (Viejo Testamento) vino el del Hijo (la era de la cruz) para dejar paso al Tiempo del Espíritu. Vino aquel impresor ambulante con sus chibaletes de tipos de madera (letrera gótica en combinación con la redonda italiana) y las prensas empezaron a gemir y a sudar. El mundo cambió. Johan Parix tardó algún tiempo en cobrar la minuta de este librillo encargo del obispo Arias Dávila un converso como tanta gente de mi pueblo ▬ una serie de pautas disciplinarias dirigidas a los clérigos de la diócesis: que no podían tener moza, ni binar los días de precepto, ni cabalgar sino en mula, ni llevar armas o dar malos ejemplos ▬ pero al fin cobró.

Cuentan las crónicas que el tipógrafo tudesco murió pobre de una borrachera. Que le gustaba el vino de la ribera y el choricillo de Cantimpalos. La imprenta abrió muchas puertas y empezaron a circular las ideas. Eso lo sabía bien la reina y si no lo sabía acaso lo intuyó porque era muy perspicaz y sabía latín.

Tuvo por maestra a la judía madrileña Beatriz Galindo y se entendía en dicha lengua con los embajadores. Al principie don Juan y a sus cuatro hijas Isabel, Juana, Catalina y María les puso profesor particular para que aprendieran latín y griego y algo de hebreo, una tarea de la que se encargaban ciertos clerigos a los que se les llamaba “domines”.
Consideraba a un Libro de Horas el mayor tesoro que poseía. No es por vanagloria pero considero que este fervor por los libros nos marca a los de Segovia. En una de mis primeras fotos de mi infancia aparezco con un libro en la mano bajo los chopos de la Fuencisla.

En Londres, en Doncaster en Nueva York, en Oviedo una de mis aficiones creo casi un vicio han sido las visitas a las librerías de lance. Acudo con unción casi sacramental muchos sábados a los tenderetes de la Cuesta Moyano. Libros usados. Rátigo, autores descatalogados físicamente de poco valor pero que me acercan a ciertas remembranzas de la inmortalidad. En estas páginas olvidadas se guarda lo mejor que puso en órbita la mente humana. Lo mejor y lo peor. Cuando las musas se convierten en furias u odaliscas.

Es cosa averiguada que la letra escrita vence a la muerte. Los que descuartizan a España no tienen memoria cuando difaman a los Reyes Católicos. El libro es lo mejor que dio de sí nuestra patria y esa gesta por mucho que lo intenten no lo podrán borrar de loa anales. Aunque se olviden o traten de soslayar la gesta de Colón o la irrupción de los versos y la música de Juan de la Encina para orquestar la tragicomedia de la Celestina. Los libros en este país nunca garantizarían la riqueza de los literatos; “carmina aurum non dabunt” Horacio) pero enriquecen el alma y son una fuente de energía interior. Leer alarga la vida.

Me he ganado la vida con el periodismo que es por decirlo así la infantería de las letras pero al aspirar a un arma mayor y a un cuerpo de elite encontré en mi país sellados los toriles. Es un mundo en agraz, dificilísimo, siempre lo fue y en la actualidad mucho más. Se pierde dinero con los libros, no gané subvenciones ni premios literarios, ni tan siquiera reconocimiento. Fue la Fortuna diosa cicatera para un servidor ▬ las letras me depararon bastantes disgustos e incomodidades aunque no me quejo, ▬ seguramente moriré pobre y olvidado como Juan Parix, como Quevedo, igual que Cervantes o Valle Inclán.

A la adversativa, tengo a gala y a mucha honra haber nacido cerca de Aguilafuente el pueblo segoviano donde los tórculos empezaron a funcionar divino invento que no podrá morir y hasta creo que resucitará. Isabel de Castilla dicho sea a modo de colofón debería subir a los altares. Había que proclamarla patrona de los juntaletras soñadores y aspirantes a la utopía en libertad.


Alonso Bernardo ribero y Larrea

14 de junio de 2018

Alonso Bernardo ribero y Larrea

http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000005050&page=1

PDF 1 a 1105 Páginas.


Ignacio Gracia Noriega
La herencia asturiana de Cervantes
Los imitadores del escritor en la región y sus historias de caballería
Nos encontramos en una importante conmemoración cervantina, la del IV centenario de la muerte del autor del Quijote, uno de los libros definitivos de la literatura española. Durante los siglos XVII y XVIII la influencia de Cervantes fue mayor fuera de España que en su patria, sobre todo en Inglaterra, donde una temprana traducción de Sheldon de la primera parte del Quijote sirvió a Shakespeare y a Fletcher para escribir una pieza cuyo protagonista es el pastor Cardenio.
Posteriormente Cervantes influye en los grandes novelistas ingleses de los siglos XVIII y XIX: en Henry Fielding, que escribe su Joseph Andrews, a la manera de Don Quijote; en Daniel DeFoe, cuyo Robinson Crusoe y el nativo Viernes repiten las figuras del Caballero y el Escudero, Don Quijote y Sancho Panza, lo mismo que Charles Dickens en Los papeles póstumos del club Pickwick con las figuras tan universalmente conocidas del un tanto cómico Pickwick y su criado Sam Weller. Bromeando, Juan Benet aseguraba que Cervantes influyó sobre los ingleses; Shakespeare sobre los eslavos; Goethe sobre los alemanes y Poe sobre los argentinos. Y no le faltaba razón. Borges, Cortázar y demás son como Poe, llenos de pretenciosidad y pedantería. Aunque las narraciones fantásticas de Poe se mantienen muy bien en todo el mundo y las de Cortázar se han olvidado. ¿Quién se acuerda hoy de ese cosmopolita?
El Quijote conoció multitud de imitaciones, refundiciones, adaptaciones y ediciones piratas en todas partes: la más famosa es la de Avellaneda, porque se produjo en vida de Cervantes y clama contra ella en la segunda parte del libro. Según Thomas Mann, si Don Quijote muere al final de la segunda parte fue para evitar a nuevos imitadores que se aprovecharan de su personaje estando vivo. Aún así, fueron muchos los que recurrieron al Caballero de la Triste Figura estando en principio muerto y haciéndole protagonista de nuevas andanzas, bien con propósitos satíricos o como héroe de aventuras caballerescas. Y no solo fue Don Quijote el personaje de nuevas obras que tomaban como apoyo la falsilla de la novela de Cervantes: también Sancho Panza, a quien Kafka dedicó un texto brevísimo y memorable, y hasta el mismo Rocinante, el sufrido caballo que estaba metafísico de no comer: John Dos Passos le evoca en un libro de viajes.
En Asturias no podían faltar los imitadores de Cervantes. El trinitonante hidalgo astur Jesús Evaristo Casariego bramaba porque Cervantes tenía calle principal en Oviedo, ya que había ofendido a los asturianos con la moza de mesón Martitornes y con el “daca la cola, Asturiano”. Olvidaba a Catalina de Oviedo, la cual, siendo esclava, se impone al sultán, negándose a vestir ropas de musulmana y continuando con las suyas de cristiana, practicando públicamente su religión, y echándole al Servidor de Alá tocino en el pote.
En Asturias, donde hubo y escribieron muchos más literatos que los que se supone. El clérigo Alonso Bernardo Ribero y Larrea, natural de Villaviciosa y cura de Ontalvilla y despoblado Ontariego, en el obispado de Segovia, alivió sus ocios escribiendo el extenso relato La nueva historia del distinguido y noble caballero don Pelayo, infanzón de la Vega, más conocido por Quixote de la Cantabria, con cuyo título se reeditó en 1979: es una sucesión de historias quijotescas desarrolladas en las zonas norteñas de la Península y en la montaña de León, donde unos pastores invitan a comer al caballero Don Pelayo y a su criado asturiano Mateo del Palacio la caldereta de oveja, plato que de entonces acá ha cambiado poco y que es fácil reconocer en calderetas que hoy se sirven todavía en establecimientos de la vertiente sur del puerto de Somiedo. El caballero se llama Don Pelayo, para que no haya dudas de su nación asturiana, y en el habla rústica y en casos incivil del criado deslizan voces asturianas, diciendo “pumares” por “manzanos”, “ablanas” por “avellanas” y “barganades” por “garrotazos”. Se trata, pues, de una novela de aventuras tomando como personajes a Quijote y a Sancho. El Quijote de la revolución, de Juan Francisco Siñeriz, es de clara intencionalidad política. Atanasio Rivero, ovetense y trotamundos por América, hace un aprovechamiento camelístico del Quijote, demostrando que estaba escrito en clave y que el verdadero Avellaneda era Gabriel Leonardo Albión y Argensola en colaboración con Mira de Amescúa, haciendo “picar” a Rodríguez Marín y a otros distinguidos cervantistas de la época. Este personaje jovial y desvergonzado merece un artículo más extenso. Jovellanos ataca el Quixote de Cantabria. Su obra es la de mayor valor literario.
La Nueva España · 23 abril 2016

http://notascordobesas.blogspot.com/2014/07/casa-de-pepe-el-facha-no-la-asociacion.html

http://www.casapepeespana.com/


EL LIBRERO VALDÉS DE OVIEDO

27 de mayo de 2018

EL LIBRERO VALDÉS DE OVIEDO

 

Antonio Parra Galindo

 

 

Los porches de la antojana del Fontán tiran lo suyo, y no solamente en la vida literaria de una ciudad – de vez en cuando hemos de acudir al truchimán ovetense en un afán de descompresión y oniromancia para que nos interprete nuestros sueños de orbayu y borrinas en lo altu el puertu y veamos el ángel dicen posa los pies como una perícopa mística arriba del todo de la torre calada de san Salvador- sino también en la de los individuos y en la de los pueblos. Valdés cargado de libros me ayudó a llevar la cruz y ha sido y quiero que sea muchos años en vida de los dos mi Cirineo.

Los lares tutelares, manes y penates de Ovetum-Jovis Templum- por míos los tengo. Paul Morand perentoriamente dijo que los ángeles tienen sexo, bajan a la tierra a hacer el amor con las hijas de los hombres, y hasta se echan novia, como me pasó a mí una vez en Oviedo, voto a bríos. Eso nos pasa a todos. Le ocurrió también a Tigre Juan: que se enamoró. Iba a cortejar detrás de los montes; era sangrador, barbero, echaba la buena ventura a las clientas, santiguaba y escribía cartas en romance a las novias analfabetas. Hombre de muchos oficios, pobre seguro; así que tigre vendía botones y carretes, no daba puntada sin hilo, leía las rayas de la mano pues ya digo era un tanto quiromante. Su chiscón en la plaza del Fontán era una romería. El personaje de don Ramón tan facticio y tan real a su vez creo que su espíritu monta guardia con los angeles tutelares de la Cruz de la Victoria en alguna buhardilla en los soportales de la catedral. Es un punto de referencia con soporte veraz más allá de los convencionalismos onomásticos. La buena prosa como las buenas catedrales y ambas se dan en tal caso están construidas para suscitar entusiasmo elevando los ojos por encima de esta mediocridad sin horizontes de tejas abajo.

 

GLOSAS DE OVIEDO Y DUBLÍN


En ese sentido Oviedo es algo más que una ciudad. Como el Dublín de Joyce, el Londres de Maugham o la Alcalá del Buscón. Para mí no es solamente un punto de referencia estético. También una norma de vida, punto de encuentro y arrancada, cifra y compendio de mi peripecia vital. Toda la culpa puede ser la tuvo el gótico flamígero de las catedrales nuevas.

Una ciudad de provincias puede ser un archivo del pasado y un laboratorio del porvenir.  Por eso es menester de tarde en tarde regresar al parque San Francisco y colocarse al pie de la torre bisunta que tan bien diseñara Gil de Hontañón para desplegar el catalejo una tarde cualquiera a la hora de la siesta y guiados por la mano perita del deán de Clarín que empuña el catalejo esparcir la mirada. Escribir es mirar hacia adentro. Y es llorar sobre regazos desconocidos. Es ser un poco cotilla intelectual.

Al husmo de tales indiscreciones bajamos desde Pallares hasta Oviedo la Gentil. Toda una peripecia vital, un placer estético, un bello y dulce sentir sonando al fondo la cítara de los salmos que se devanan en cada libro. Oviedo templo de Jupiter y de este étimo hereda su calidad genitiva de la jovialidad. Lo tonante y jupiterino queda para otros casos. Nos parece la ciudad más alegre del mundo y la que más pronto se va a acostar puesto que se asela casi con las gallinas. Es genial y deífica en todo. Hasta en su toponimia. Más que una ciudad un mundo literario a retaguardia y a solas con su pasado meditando delante de ese albalá o alfiz que nos explicaba Camón Aznar en aquellas lecciones suyas magistrales es todo un misterio de la arquitectura. Son tres arcos ciegos en un pasadizo, tres pilares – ¿inspirarían a Pérez de Ayala?- inescrutables y mayestáticos como la Santa Trinidad. Estamos ante una de las diócesis más antiguas de la cristiandad. La Toledo ultramontana. Todo eso lo cuenta para el que quiera escuchar o entienda su lenguaje de piedra el alfiz de la Corrada del Obispo. Carillón románico de San Salvador al que protege la aguja de la catedral de Vetusta arropando también los tejados de San Tirso. Esto es el pasado. El futuro lo avienta la sonrisa enigmática y algo nerviosa de Leticia Ortiz, una menestrala busto parlante convertida de repente, el cuento de Cenicienta hecho verdad, en princesa de Asturias. Como Gonterodo. Como doña Tota la Asturiana.


Oviedo, acérrimo baluarte contra la barbarie y cuna de civilizaciones, madre de España y abuela de pueblos como las Corderas antaño paciendo mansamente en el sel, enseña el azul de sus colores hidalgos liberales y el rojo y gualda del toldo de la tienda de Tigre Juan, libérrimo en su talante, mas duro de pelar. Su creador Pérez de Ayala lo vació en molde español a no poder ser más. Vio en su persona al último pícaro que llegaba de la guerra de Cuba de servir al rey. No es un estafermo ni el mascarón de popa de una nave que se hundiría en Cavite sino un ser de carne y hueso. A veces hasta me parece que cobra realidad y me lo encuentro circulando por la calle La Magdalena. Y con él a don Fermín de Pas, a Ripamilán con su voz perezosa de chantre. Paseando detrás dellos está aquel Capitán Veneno de don Armando, veterano de la guerra de Melilla, que parecía un ogro y avanzaba por el parque San Francisco semejante a Polifemo aquel gran danés del que se encaprichaban todos los incluseros. El gigante pese a su catadura era tierno y le regaló el “King” que así se llamaba el perro a un niño huérfano. Estaba solo en el mundo pero desde aquel día tuvo un perro. Todos estos personajes fruto de la imaginación de los grandes maestros astures de la pluma se amontonan con los recuerdos de varones que yo conocí, ovetenses pro que me hicieron bien: Avello, Gabriel Tuya mi querido suegro, los hermanos Cepeda, Pedro Pascual qui transierunt ut naves, sicut nubes, velut umbra pero que perviven en la memoria y ahí están, hagámosles un hueco, bajo las ventanas bigeminadas del palacio de la Balesquida. Otros son los que entonan cánticos con su lengua de llama columpiándose ingrávidos sobre el estribo de un botarel.

BELLEZA

En sus voces se plasma toda esa belleza ornamental y visual del flamígero de las últimas catedrales las denominadas nuevas: Salamanca, Oviedo y Segovia. Oigamos el cántico viejo de los coros. Escuchemos la voz del Serafín.

Oviedo es para mí todo un conjunto de vivencias personales.  Es algo que en España le ocurre a mucha gente desde que descubrió el rumbo y el aire de Pilares. Que ya no podemos vivir muy lejos del Fontán. Cuando le digo esto a Valdés, que me mira con sus ojos risueños, entre burlones y bondadosos, de monje laico, creo que me entiende. Estuve yendo y viniendo desde que era mozo y paraba en una fonda al lado de la estación que daba en los desayunos el mejor café con leche de Europa entera.

Siempre le encuentro a pie de obra inmerso en sus catálogos. Es un pionero de las ventas por Internet y uno de los fundadores de Iberlibro. Para mí su tienda en la bajada de Gastañaga es como un pequeño mizrav donde acudo a lavarme las heridas y a purificarme. Hay demasiado polvo en los caminos. Él siempre está dispuesto a otorgarme una palabra de consuelo. No le falta sentido del humor y al igual que todos los ovetenses a los que conocí no se toma a sí mismo demasiado en serio. A los libros, esos libros con lomeras de panza franciscana y tejuelos al oro en piel de becerro, sí. Siempre está a punto de pasarme el dato que desconocía de tal libro o cual autor o a contarme alguna anécdota. O la historia de la última biblioteca que compró que siempre suele ser la de un cura. En este país siempre andamos en danza detrás de los curas con el vergajo o delante con el cirio en la procesión. Lo que no obsta para decir que fueron gente bien organizada y que sus archivos eran los mejores antes de llegarles la hora del defroque.

Conozco a José Manuel y a su esposa Isabel desde el año 79. Siempre están juntos al lado de los pucheros del quehacer catalogador o la colocación de resmas. El catálogo es para el bibliólatra como la rueda de Ictión. Sus vueltas no se acaban nunca. Todas las mañanas hay que limpiar las cuadras de Anteo. Sacar a calderadas libros y más libros pero otros vienen a volcarse sobre su mismo lugar. La tarea no acaba nunca. Pero aquí están José Manuel e Isabel tanto monta monta tanto, dulces esposos para echar una mano a los ilustrados de todo el mundo y a los que abren su Web con el deseo de conocer.

En ellos encontré siempre si no cariño un poco de consuelo y ese qué tal oh que a los ciclotímicos como yo nos hace tirar palante. Valdés es bien trabado de hombros aunque no muy aventajado de estatura. Epítome del perfecto bibliopola llegó a los libros a través de su amor a la escritura. Por sus manos pasó la bibliografía más selecta que se ha publicado en este país incluso en el mundo. Parece a causa de su fervor por el verbo y la palabra escrita un tataranieto de aquel Juan Párix que utilizó por primera vez los caracteres móviles e imprime el incunable más antiguo Los Sinodales de Aguilafuente, al ladito de mi pueblo. Desde entonces la magna caterva de bibliotecarios, bibliótafos, escoliastas, cleptómanos y opositores no han parado de darle al diente.

VERSOS SATÁNICOS

Hermosa profesión y a la vez triste la de los libreros de ocasión. El lance los vuelve tolerantes y a la vez apasionados. Dura, en estos tiempos de versos satánicos y que deja escasos márgenes. Azorín ya lo contó en un genial artículo: el hombre de por vida vive atado a sus libros, mas estos le sobreviven. Entra en las casas después del médico y del notario. Por eso buena parte de las existencias de las librerías de segunda mano se nutren de enajenaciones de colecciones privadas o públicas [cuando fenece una institución o se produce un cambio político parece que estorban los libros de antaño] así como de defroques de bibliotecas sacramentales. Los religiosos es casi lo único que legan al morir: libros. Hay que tasarlos con bastante paciencia. Valdés la tiene y sus modales son casi de médico de cabecera a la hora de tratar a enfermos o desamparados de la letra muerta. Todas las mañanas tiene que hacer la autopsia a un centenar o más de cadáveres antes de firmar el parte de defunción o enviar a estos tomos inservibles a la cámara de gas.

Por desgracia el Leteo ¡ay! también aguarda a nuestras aspiraciones a la gloria. Hoy muchos libros publicados mueren a los quince días cuando les sacan de cartel pero el Parnaso sigue distinguiendo con el laurel de la eternidad a los que vivirán eternamente. Shakespeare, Clarín, Quevedo, Victor Hugo, Tolstoi, Pérez de Ayala. Dolores Medio…

Uno se baja del Alsa, se toma un café en cualquier tupi y sale disparado hacia la costanilla donde Valdés tiene su escaparate.  Es la sede de las Nueve Musas y a uno le entran deseos de releer a Azorín para describir cómo es un librero de lance con la misma solercia con que lo haría el Maestro de Monóvar, quien por cierto era también asiduo de estos establecimientos. Valdés es un asturiano jovial, de frente amplia y bondadosa sonrisa. Está sentado frente al ordenador. A su lado hay muchos libros. Cerca se sienta también su mujer que trabaja sobre un estrado o ambón desde el cual empaqueta los envíos. También, cabe las fotos sepia, y los ejemplares antiguos de A Urbe conditaedición de Amberes traducción yuxtapuesta media holandesa. Aquí el tiempo se detiene. Es un remanso a la sombra de la espira de Vetusta. Sobre unas cajas se expanden ligarzas y legajos obra del expolio seguramente de un archivo sacramental que es como califican los técnicos a la biblioteca de los curas. Un poco más allá yacen el breviario de un cura latino con los cortes muy sucios y una novela de Corin Tellado. Su propietario a lo largo de su vida presbiteral les dio una buena soba a este libro de horas entonario. “Domine, labia mea aperies. Et os meum nuntiet gloriam tuam” no hay nada como los salmos ¡Oh los bellos himnos y lecciones de aquel oficio divino! Únicamente los perversos pueden maldecir estas donosuras de la edición en piel con atajos litográficos y marmosetes de finiquito capitular con una frase al uso:

-¡Bah! Latinajos.

SIN LOS POBRES CURAS

Osada es la ignorancia. España se queda sin curas, van muriendo las rectorales ¿Qué hacer con estos viejos ejemplares del culto preterido y sobreseído – el profesor Miramamolín Suances del que ya sabemos para donde tira se frota las manos ante los hechos consumados; no cabe vuelta atrás- y con toda esa literatura pietista acumulada en el cuarto de atrás de las sacristías? Ocupan demasiado espacio. Además ya no se lee y se medita nada. La televisión es el gran factótum.  Nada que hacer por ejemplo con los “Puntos” del P. Vilariño. El síndrome de la iglesia vacía mientras se ríe Satanás de la inconsciencia y falta de prudencia de los nuevos catequistas que quieren por lo visto borrón y cuenta nueva, empeñados en convertir al Vaticano en una oenegé, ha desterrado de los anaqueles y del mundo de los vivos a todo este cúmulo de letra muerta. Ya no lo quieren ni los traperos. Estos libros son pignorados por unos céntimos en los mercadillos o van al contenedor de desperdicios. Les acompañamos al brasero de la moderna inquisición los que tenemos una mentalidad moldeada en ellos. Nuestras glosas nunca verán la luz. El Establecimiento los considera dinamita pura. Nos resignamos pero no nos rendimos en la esperanza de que algún día se tire de la manta, se cambien las tornas y los engendros metafísicos fruto de la imaginación del profesor antedicho y sus pedisecuos vuelvan al índice, mientras nuestras novelas y nuestros ensayos salgan del limbo.

Por eso venimos a Valdés pues vemos en su persona una especie de mesías, espéculo de tolerancia. Buen alfaqueque de la bibliografía, pagó los rescates de muchas obras olvidadas que vuelven a ser. Con esa mira se ha pateado los caminos de la patria a golpe de acelerador. He aquí un redentor de cautivos, por la vía bibliófila, el buen Valdés.

Ciertamente algunos de estos mamotretos son infumables e ilegibles pero no hay regla sin excepción y siempre aparece la perla en el muladar. En el campo de la bibliofilia toda España es hoy tierra de moros.  Parece como si nos hubieran colonizado los extraterrestres. Un páramo se abre ante nuestros ojos. Todo cuanto no se someta a férula o reciba el nihil obstat del gran censor demócrata queda fuera del aprisco y ay de los solos. Todos a morir por dios. Los púlpitos hicieron mutis por el foro y los curas están en otra onda. Les estorba su pasado. Se sonrojan de sus propios libros incluso los de los Santos Padres. Se ha renunciado a la teología y todo está en función de los dictámenes del gran cofrade orwelliano. Así que vivimos tiempos de verdaderos autos de fe y la quema inmisericorde o la descatalogación intencionada de autores rebatidos o con orden de expulsión de todas las sinagogas están a la orden del día. Y tales almenaras son perpetradas con alevosía y nocturnidad, ascuso y a excusañas siempre de refez y de refilón sin dar cuartos la pregonero. ¿No queríais caldo? Pues ahí van tres tazas. Todo se hace ahora a cencerros tapados.



Mucho disfrutaría el maestro Azorín en esta biblioteca, verdadero oasis de paz y de bonhomía en el corazón de Oviedo y eso se aprecia sobre todo cuando se llega desde Madrid. Falta esta tarde Alberto, el hijo único de los Valdés. A Albertín lo vimos crecer; nos encantaba el despejo y la inteligencia del chaval. “Esti guaje será algo. Vanos a sacar de probes, mira lo bien que se expresa y lo bien educau que yé y lo saladín”. Hoy con la carrera recién terminada es un iniciado en biblioteconomía con lo que quiere decirse que recogerá la antorcha. Berto- Albertus Magnus para los que hacíamos tertulia en los veranos de los ochenta en la rebotica del librero y escritor para hablar de política, de religión, de coses y de tiempos que no volverán- yo creo que iba para la lumbrera de la Iglesia pues estudiaba en los dominicos y seguramente que será un hombre importante pues ya desde entonces despuntaba al igual que los dos hijos de Ponte Mittlebrun, el niño y la niña. La fía de Ponte va a emparentar con los Borbones. Habrán de tirar voladores en el Sotrondio (no os asustéis pecados míos, ni saquéis la cabeza los mis remordimientos). Salve y honra merece el que a los suyos se parece. Que por cierto acontece ahora que me acuerdo que le debo un gallo a Esculapio. Acabo de contar sesenta y me estoy volviendo como Sócrates al pensar en la otra ribera. Y también le debo dos mil duros a Ponte por el arrendamiento de un 127 de una vez que vine al Fontán y me vendieron la burra mal capada con aquella puta boda. Que al sobrino del rey no le pase con la chica de la catasta a la que de pequeñina traía yo caramelos cuando venía de Londres lo que me pasó a mí con su tía Clara; algo vale que luego en el Mercau de la Pola la cosa se enmendó con otro consorcio que ni me esperaba pero esta vida es una caja de sorpresa y aquí el que aguanta gana. Existe una ley de las compensaciones y a cada uno la vida lo va poniendo en su sitio caguen ros. Todavía me estoy palpando los machos que ni sé como salí de aquella por pies y a uña de caballo y a fuerza de lingotazos de ginebra, hermano bebete tu propia vida breve, apura el cáliz del desamor. Muyeres. Una real moza pero más rara que un perro verde. La culpa como siempre la tuve yo por meterme en tales tremedales.

LONGANIMIDAD INGLESA

Buena gente.  Les pido perdón y lo que dicen los ingleses let bygones be bygones. Pero lo de aquel himeneo fue una historia. El mayor fracaso de mi vida me aconteció en un lugar que yo consideraba el paraíso: el parque de San Francisco. Dios me perdone y nos perdone a todos y haya dado paz y felicidad a la otra pues gracias a ella encontré a ésta. Todo se embrolla. Parece muy complicado pero en fin a lo hecho pecho y no sirve darle vueltas.

A este otro José Manuel no le debo nada. Es mucho mejor persona y creo que hasta mejor escritor. Lo que pasa es la del otro que en este país el candil tiene que lucir bajo el celemín por cojones. También es Valdés mucho mejor persona y no tan ambicioso. Villano en su rincón pasa una existencia sosegada propio del Beatus ille horaciano que aquí el que resiste gana y por ahí en eso hay bastante cabrón. Lo que pasa es que no publica. ¡ A ver cuando vemos en letras de molde esas poesías, Jose!

Él escribe para el cajón. ¡Qué remedio!. Que no está el manto la Magdalena para tafetanes ni el alcacer para zampoñas ni el verde para pitos.

Uno a fin de cuentas no es más que un peraile de la literatura. Pudiera haber nacido en Zocodover o en el Perchel malagueño o el Potro cordobés o el Arenal sevillano pero me nacieron cabe la Puerta el Socorro muy cerca del Azoguejo. La misma patria tengo que Pablillos el Buscón. Por eso me tira el Fontán y busco su querencia vivencial en que amasé pietismo con vida airada, esteticismo y clastomanía, con vela votiva en una mano y en la otra tea incendiaria. “Iskra”, pues. Lenin lo recomendaba cuando envió a sus dinamiteros al Palacio de Invierno. Desconozco el término medio. Yo voy a lo mío. Ahora al cabo de tanto tiempo tengo las manos vacías y una punción muy severa en el corazón. Me he ganado mi propio infierno a pulso. Fui pecador.

Vivo cerca de Lavapiés que también fue lo suyo en sus tiempos hasta que lo tomaron los chinos. No sé si mi Madrid tendrá pepsina suficiente para hacer la digestión de tanto étnico como está llegando en oleadas pero eso no me lo digáis a mí. Toda la culpa la tiene Gallardón internacionalista de que España esté cambiando de piel y de color. A este paso pronto nuestra picardía se acabó. Pronto empezará la cultura del melting pot. Ellos nos meterán en su puchero y coceremos cual cangrejos borboteando por las asas.

Me opuse a este estado de cosas que tenemos hoy. Por decir la verdad fui perseguido pero en Oviedo siempre estaba Valdés para echarme una mano desde su chiscón a la sombra de los botareles de San Salvador. Él y yo somos el gótico flamígero de la generación del 68. Fui a Oviedo con avales pues el deán que concluyó la catedral ovetense se llamaba Arias Dávila y era de mi pueblo. Y de ahí todo lo demás. Aprendía a amar la literatura en Clarín, padre y profeta nuestro. Escribía como tañendo un violín. Aun escucho la prima de ese registro. A contar con sentimientos y narrar lo que veía de la mano experta de un Palacio al que con tanto denuedo menoscaban los que lo fusilaron. Otra burra mal capada. No fiar mucho de los críticos. Pero mi padre espiritual, el  espejo en el que quisiera haberme mirado como escritor, por su alcurnia espiritual y sus tendencias a la anglofilia y por su clasicismo ático, pensador y narrador libérrimo como libres son las auras que soplan por el Fontán, es Ramón Pérez de Ayala. Un dandi, un sportman del buen decir.  Con su escritura elegante dejó marcadas las posibilidades de la lengua castellana.

También al igual que él por lo que me toca de consorte y de advenedizo, llevo a Asturias en la armadura de mis huesos y al igual que él quiero ser enterrado bajo polvo asturiano “hasta el día de la restitución suprema”. De Vetusta y de Pilares soy un fifty fifty y a escote aunque me nacieran en Segovia ya digo. Mala sombra. Me sitúo en la parcela de la historia de España que me ha tocado vivir como un testigo de excepción. El furibundo nacionalismo aldeaniego de Ibarreches y Roviras no van conmigo. Prefiero el regionalismo astur que te hará siempre vibrar ante la noción de las dos patrias ahora que nos van a meter a todos en el mismo saco de lo global y yo protesto.

Suenan a lo lejos como despedida a este cronicón violines clarinianos

El violín clariniano es contrapunto de la gaita ayalina que parece retumbar por todo el valle mientras don Armando ataca la melodía del paisaje con su clarinete; por el cabo del estrangul en forma de melodía mana un torrente de belleza. Llega hasta mi alma el mensaje de la purificación. Fueron tres ases y ya vienen los coros sonando desde Covadonga. Allí la noción de España nació arropada al manto de la Santina pequeñina, galana y belicosa. Bajó del cielo e instaló sobre el perfil de los montes el perfil de la gran patria. Nosotros somos quien somos. Vivan la historia y sus cuentos. Hay que darle la vuelta a los versos de Blas de Otero. Por eso en esta hora difícil en que todo se va al carajo venimos en búsqueda de la querencia umbrátil de los bosques. Hayedos míticos, robledales y blimeales como los de Artedo. Numen hic est. Aquí está el dios o la diosa. Porque para nosotros el concepto divino se enfunda en mujer. Cada verano voy por los caminos que llevan a Pravia. Silo y Mauregato rezan las letanías de los caminantes en el iconostasio de  Santianes. Percibo voces lejanas de monjes que cantan en griego. La tebaida se instala en el reducido término de un ajarafe. Digamoslo bien alto. Somos de Cristo y no podemos ver a Mahoma. Ese prejuicio va en el torrente de la sangre que respalda la muerte de muchos por siglos y siglos en la defensa de la Cruz. Hasta aquí los godos y los mozárabes vinieron huyendo de muchas sarracinas como el 11M. Y las que nos quedan porque los demonios de la modernidad han resucitado a Almanzor con su cimitarra y los tiempos en vez de tolerancia y convivencia de las tres culturas – qué risa- han traído fanatismo, reivindicaciones y suspicacias. Coja el diaño a los tornadizos y que Santa María nos valga. Santiago, cierra España. Que se les atraganten a unos los priscos y a otros les dé el Señor resignación para que en el martirio resistan y entren al cielo blandiendo la palma. Numen est hic. Voy camino del recuerdo y entro en la cueva de las xanas donde estas señoras rueca en ristre se peinan cabellos de oro y tienden su melena sobre las aguas del lago Enol. ¡Qué grande eres Valdés. Tú desde Asturias libro va libro viene me enseñaste a descubrir a España! Y eres un gran escritor. Lo que pasa es que los grandes autores de esta hora undécima bajo sospecha y flotando sobre sus cabezas una nube de caveats y de conjetura se ven obligados a escribir para el cajón. Y de este gran reportaje que es la vida abocáramos al colportaje y a la venta ambulante. Después de todo no es deshonra ganarse la vida vendiendo misales. A los usurarios que les den… Con un canto en los dientes. Nos arbitramos el porvenir desde el trono de la prudencia. Nos derriban mas no nos rematan.


SOLIPSISMO EN CONCLUSIÓN

Pronto llegaremos a puerto. Nuestra nave entra en dique con todo el trapo empavesado. Escribir y vender libros es lo mismo: una tarea apostólica. Sirve de composición de lugar y ayuda a hacer examen de conciencia porque después de todo a las puertas del oráculo de Delfos había un letrero que decía: “Gnosce te ipsum”. Allí una de las nueve musas recibe a los adeptos peregrinos con un ojillo entornado.  En el jardín se escuchan los susurros del bosque. Pérez de Ayala tiene un estilo que arrasa agotando la forma y el concepto fundiendo esencia y accidente. Es nuncupatorio. Irrebatible. Como sois con frecuencias los asturianos, Valdés. Que dígotelo yo. En Pilares había, según lo pinta el argumento de Urbano y Simona ,  cuarenta conventos de monjas y la Vetusta de Clarín se conmueve con el adulterio de Ana Ozores con un canónigo. Es el “tijé”, el “fatum” o fuerza ciega del destino el que nos arrastró hacia una mujer bajo los soportales del Fontán – Tigre Juan y yo amábamos a la misma: un ser etéreo- y de cuyas garras nos rescató un libro. ¡Oh divino Miguel! Valdés fue nuestro buen cirineo. Me ayudó a llevar la cruz de aquella noche insoportable. Le estoy muy agradecido desde entonces.


ANTONIO PARRA GALINDO

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